9.9.04

A una letra de mí hay una Biblia en extraño idioma.
Y yo que no me creo nada.

¡Quién nos iba a decir que era cuestión de Ortografía (y no de Fe)!

8.9.04

Ultimamente me manifiesto mucho y soy poco diminuta.
Antes era muy diminuta y me manifestaba poco.
Esto de ser dos requiere cantidades ingentes de diplomacia,
lo cual, en mi caso, requiere la tarea previa de dilucidar cuál de las dos es mi mano izquierda.

7.9.04

La Historia es tan grande y yo taaan pequeña.
Y la Nocilla tan cara.
Ays.

Y el caso es que por muy diminuta que sea,
la venganza será enorme, pues: ¿qué molesta más que una pulga?
(anotación personal: dejar de imitar el estilo Wildeano).

6.9.04

En tiempos declaré a Paul Auster autor de la constitución de este mi universo diminuto.
Hoy afirmo sin que me tiemble la voz (que no el idioma) que Houellebecq (en cualquiera de sus grafías) merece sin duda el título de presidente de mi gobierno.
Y ¡ay de aquellos que osen cuestionar mi validísma opción de crear un universo y otorgar a otros sus puestos de mando!
(¿cómo si no ibais a permitirme disfrutar de tan larguísimas vacaciones?).

3.9.04

Y justo cuando mas diminuta soy (aunque menos lo manifieste), resulta también infinitamente más diminuto mi verano.
¡Que me aspen si esto de la proporcionalidad no es siniestramente incoherente!

30.7.04

Tras los numerosísimos (recordaremos aquí que diminuta es un ser letrofílico) meils recibidos cuyo contenido se podría resumir en un angustiado y colectivo grito cual:"Diminuta: ¿dónde estás?", me veo obligada a responder.

(Ciudadanos de la blogosfera, como diminuta vuestra que soy, os debo una explicación, y esa explicación que os debo, os la voy a pagar).

Y respondo:
"en la barriga del buey".

Disculpen las molestias (de que la en todos lados firmante habite un ombligo sin conexión a internet).