3.10.04

Creía yo que siendo tan pequeña no cabrían otras consideraciones.
Y erré, cómo no.

2.10.04

Creo que ya vuelvo a tener cabeza.
Porque me duele, digo.

26.9.04

Diminuta no mete la pata.
Diminuta es tan pequeña que se cuela entre las rendijas de las alcantarillas.
Y la red sanitaria la lleva a donde quería estar.
Eso sí, con una rata muerta a modo de tocado.

Para la misa de domingo.

Un código de barras puede ser la cosa más triste del mundo.
Si lo entiendes.

Lloro.
Y te quiero.
Y no sé qué más quiero.

(doy vueltas dentro del ombligo como un hamster en su ruedecilla,
y no me preocuparía si la jaula no estuviese tan lejos,
o si la metáfora incluyese al tambor de una lavadora que me dejase blanca y radiante).

Dudo entre si ser diminuta es difícil
o si diminuta es un ser difícil.

(Y dudo aún más de la propiedad copulativa).

21.9.04

Yo pidiendo que se me aparezca la Virgen (o similar) a modo de SMS
y lo que me encuentro es la tentación en forma de número de teléfono a sustraer.
¡Manzanitas a mí!

20.9.04

Una podría creer que, dado su reducido tamaño, es altamente inofensiva.
Sin embargo imaginaos que Diminuta se multiplicase por mil, se convirtiese en un ser filiforme y viscoso y se encaramase de esta guisa al techo de vuestra cocina.
Terrorífico, ¿verdad?
Exactamente como la plaga de gusanos que afecta actualmente mi vivenda.